Estaba en un desierto. Miró a la derecha y un árbol surgió a su izquierda. Giró la cabeza hacia la izquierda; el árbol desapareció para crecer a su derecha. Ojeó hacia atrás, el árbol apareció delante. Atisbó hacia adelante, el árbol brotó atrás. Cerró los ojos para ver si lo llevaba dentro. Se convirtió en ese árbol.

-Alejandro Jodorowsky


Hoy me hice la mañana a mano, con un poco de madera y lo que queda de mí.


Si un buen viento me llevara, si una hora me bastara, mataría por ser feliz...soy tan feliz que puedo morir.


Me pongo gris y suave con el viento.


Voy a sacarte los ojos, reemplazarlos por otros, uno será un diamante lustroso y brillante. Otro será mi ojo izquierdo, el que te extraña cuando duermo, el que me hizo perder lo cuerdo, el que me tortura con tu recuerdo.
Para que me veas un poco como te veo y digas a éste loco es al que yo quiero, me verás con tu ojo de diamante y dirás: ¡Quiero ser tu amante!